El 3 de abril no será un día cualquiera para los fans de Miley Cyrus. Ese jueves, la artista lanzará “End of the World”, su primer single global en años y el tercer corte de su nuevo y ambicioso proyecto, Something Beautiful. Con un enfoque inmersivo y visualmente espectacular, el álbum marca un punto de inflexión en su carrera: no es solo música, es una obra cinematográfica.

Something Beautiful llegará oficialmente el 30 de mayo a través de Columbia Records, pero desde ya está mostrando sus primeras cartas. “Prelude” y “Something Beautiful”, los dos primeros tracks lanzados junto con sus respectivos visuales, dan inicio a una narrativa que se desarrollará canción a canción, escena a escena. Esta es una Miley curadora de experiencias, directora de su propio universo sonoro y visual.

Una apuesta operística: el álbum como película

Desde su concepción, el nuevo trabajo de Miley Cyrus apunta a romper las convenciones del pop. Shawn Everett, productor ejecutivo junto a la artista, le da al proyecto un carácter casi operístico. Las canciones se suceden como capítulos de una historia más grande, acompañadas por una película visual que se estrenará en junio.

Según reveló el equipo de producción, la película es dirigida por Miley Cyrus, Jacob Bixenman y Brendan Walter, y producida en colaboración con Sony Music Vision, Columbia Records y Live Nation. Esta dimensión cinematográfica tiene también un componente de alta moda: en los visuales, Cyrus porta piezas de archivo de Thierry Mugler, Jean Paul Gaultier, Alexander McQueen y Alaïa, algunas de las cuales jamás habían sido prestadas a un solo artista. La portada del álbum, capturada por Glen Luchford, muestra a Miley en un icónico vestido de Mugler de 1997, reforzando su nueva estética entre lo gótico y lo celestial.

Moda, música y cine: el nuevo multiverso de Miley

No es nuevo que Miley Cyrus busque nuevos terrenos para expresarse, pero en este lanzamiento hay una madurez y sofisticación que la posicionan como curadora de su propio arte. La dirección de fotografía a cargo de Benoît Debie, reconocido por sus trabajos con Gaspar Noé y Harmony Korine, le aporta una textura sensorial a cada visual, reforzando la idea de que Something Beautiful no es solo un disco, sino una experiencia.

La narrativa del álbum se estructura como un viaje iniciático. “Prelude” establece el tono emocional, mientras que “Something Beautiful” introduce la estética visual y sonora del proyecto. “End of the World”, el tema que se estrenará este jueves, promete ser un giro dramático que profundiza el mensaje apocalíptico-romántico del álbum.

En entrevista reciente compartida por NBC Insider, Cyrus insinuó que este proyecto representa su visión más honesta hasta la fecha: “Estoy mostrando mi final del mundo, pero también cómo lo reconstruyo desde la belleza”.

El mundo se acaba, pero suena espectacular

Miley Cyrus ha logrado fusionar tres lenguajes —musical, visual y estilístico— en una narrativa coherente y ambiciosa. Something Beautiful parece ser su respuesta a una industria que constantemente exige reinvención, pero esta vez lo hace en sus propios términos.

Al darle una estructura secuencial tanto al álbum como a su película, Cyrus invita a sus fans a seguir cada pista como una pieza de un rompecabezas mayor. No se trata de una playlist, sino de una travesía artística completa, que con “End of the World” inicia su tramo más emocional.

Con todo el simbolismo que encierra su título, esta canción se perfila como un clímax temprano en el recorrido emocional del disco. ¿Será este el renacimiento definitivo de Miley como artista multidisciplinaria?

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