Pues reencauchar no es pecado y sobre todo cuando el material vale la pena. Hace 13 años publicábamos esta información para dar a conocer a estos artistas que sin duda nos deslumbraron en ese momento y ahora consideramos que no defraudaron en la historia. Sus canciones siguen vigentes y ya son parte de las fiestas de muchos hogares y hasta parte de playlist de la década pasada.

Leyendo la lista de los nominados para del año 2004 a los Grammy Latinos y viendo las listas de los años anteriores podríamos pensar que Europa de verdad estaba bastante alejada de lo que ahora consideramos música latina, de hecho estos dos artistas que les vamos a presentar, provienen del viejo continente pero su sabor es muy latinoamericano.

Este par de artistas tienen un sabor único y fueron bastante desconocidos en el mercado latinoamericano, y se han convertido en los líderes de una lista de músicos que han logrado pasar con éxito a este lado del “charco”, como es el caso de Manu Chao (reconocido por su trabajo con Mano Negra) y Orishas. El primero respaldado por su disquera y el segundo ha llegado a un nivel más underground, pero haciendo parte de las gentes más rumberas.

Sergent García: el sargento del sabor

Este francés que se ha identificado claramente con ritmos muy hip-hop y ragga, tiene fusiones interesantes con la salsa y ritmos antillanos. Desde su primer disco (¡Viva el sargento!), Bruno García (el Sargento) es un cantante, guitarrista y opcionalmente bailarín en el escenario, es un cubano-parisino que lidera a «Los locos del barrio», ha sido productor de grupos de rap parisinos como Timide et sans complexes y ha logrado un ritmo particular que él mismo ha llamado Salsamuffin. Sus canciones pueden pasar por enmiendas a los Zapatistas, a los desaparecidos en las dictaduras militares o al amor perdido en las islas caribeñas.

Su último disco «La semilla escondida» es la clara muestra de todo este sabor africano, cubano y latino que ha acumulado con su trabajo, canciones como Long time o Amor Pa’mi tienen mucho reggae y letras en francés con mucho rap. Una verdadera novedad y un ritmo muy energético, de hecho podemos decir que todo el disco es recomendado para todos aquellos que gusten de las rumbas hasta el amanecer. La Revolución que trae el Sangento es un reggae en español que recuerda incluso los ritmos ska de los noventas realizados por «Los Fabulosos Cadillacs», en fin, pueden haber muchos parecidos, pero el resultado es único y muy divertido, perfecto para tener una noche muy caliente.

Sus discos son: !Viva el sargento! : (1997 – CRASH DISQUES), Un poquito quema’o : (1999 – VIRGIN), Sin fronteras : (2001 – VIRGIN), La Semilla Escondida (2003 – VIRGIN). Toda una carrera musical que no se ha visto reflejada en los grandes premios latinos, de hecho podemos afirmar que el Sargento tiene mucha más calidez y brillantez que artistas como Sean Paul o Shaggy.

Amparanoia: la mujer que trae un nuevo ritmo

Amparo Sánchez es una de las más queridas hijas, si se puede decir asi, de Manu Chao. Su encuentro ocurrió en 1997 y desde ese año hasta ahora han venido trabajando juntos y ganando terreno en cuanto lo musical. Amparo deja su España querida para viajar con rumba, pero puede dar un paseo por los balkanes y la música tzigane o rebotar en dirección del rai sin avisar, pasa del rock más rebelde a una cumbia colombiana, para luego atravesar un paisaje latin-jazz con subidas electrónicas.

Algunas de sus letras están a favor de los movimientos sociales como Chiapas y no tiene miedo de decirlo en ritmo de rumba. Sus canciones pueden ser muy femeninas así como amorosas. Sigue el mismo camino en las letras que Manu Chao al cantar en francés, en inglés o en árabe. Su tono de voz nos hace recordar voces aún más glamourosas como Marilina Ross (Las Blancanblus) o como la gran Celia Cruz. De hecho encontrar estos contrastes puede sorprender a su auditorio y hacerlos recordar los movimientos antillanos y a la vez las guitarras flamencas.

Amparanoia es fiesta, es rumba, es jazz, es rock n’roll y también soul. En su último disco Rebeldía con alegría hace incluso un cover de una de las famosas canciones de Chao («Welcome to Tijuana») en un ritmo que haría mover a cualquiera de su silla y mucho más si sonara en medio de un trancón.

Cinco discos demuestran su enorme potencial, toda la calidad de su banda y la potencia de su voz: El Poder Del Machín (EDEL – 1997), Fiesta Furiosa (EDEL – 1999), Llámame Mañana (EP, EDEL – 2000), Somos Viento (EMI – 2002), Enchilao (EMI – 2003) y Rebeldía con Alegría (EMI – 2004).

¿Continente olvidado?

Realmente el viejo continente está teniendo una nueva forma de ver la rumba, la música de fiesta y han empezado a hacer fusiones novedosas y muy atractivas. Todos los festivales que están realizando ahora tienen este tinte latino que no ha llegado a nuestras tierras, grupos y artistas como Spook And The Guay, Orishas, King Mafrundi, Dani Macaco, Femi Kuti, Fermin Muguruza, Tonino Carotone y otros están teniendo cada vez más relevancia dentro de este movimiento.

Los únicos que han tenido en cuenta el trabajo de todos estos grupos es la gente de MTV en España, pero ni ellos mismos han llegado a dimensionar el éxito que podría tener ésta música en los Estados Unidos, en México, Colombia o en Argentina. La Gran Academia de la Musica, lease Grammy, no se ha preocupado por escuchar este tipo de movimientos (también puede ser culpa de la casa disquera o de los propios managers). En cambio escuchamos las melodías ramplonas de Don Omar o Tego Calderón, nos hacen quedar en la salsa «erotico-romántica» de Puerto Rico, los mismos discos vendedores de Alejandro Sanz y los nuevos artistas que no aportan nada como Obbie Bermúdez.