A los 85 años falleció el novelista y prolífico Philip Roth, una fuerza dominante en la literatura de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX.

El agente del escritor, Andrew Wylie, confirmó a medios estadounidenses que Roth -quien se había retirado de la literatura en 2012- falleció el martes debido a una insuficiencia cardíaca congestiva.

La revista The New Yorker y el diario The New York Times reportaron la muerte del escritor, quien ganó en 1998 el premio Pulitzer a la ficción con su aclamado libro “American Pastoral” (Pastoral Americana, 1997).

Roth, quien vivió en Nueva York y Connecticut, fue un virtuoso ensayista y crítico, así como un observador de la sociedad estadounidense.

Conocido por revisar la experiencia judío-estadounidense en sus más de 30 novelas, el escritor fue una importante referencia de la literatura de la post Segunda Guerra Mundial con la universalidad de su mensaje. “No escribo judío, escribo estadounidense”, afirmó.

Roth estimó que llegó a un punto de inflexión cuando se dio que cuenta que podía usar su propio mundo como materia prima literaria, ya fuera su crianza o su el escenario de su ciudad natal Nueva Jersey.

“No se puede inventar de la nada, o definitivamente no puedo”, dijo en un documental de 2011. “Necesito algo de realidad, unir dos fragmentos de la realidad para obtener el fuego de la realidad”.

Sus principales libros

Este volumen reúne por primera vez en castellano las tres novelas que componen la Trilogía americana de Philip Roth: Pastoral americana (1997), Me casé con un comunista (1998) y La mancha humana (2000). Las tres tienen un mismo protagonista, Nathan Zuckerman, quizá el personaje central de la novelística de Roth, alter ego del escrito o «alter mente» como él mismo lo llama. A través de sus ojos, se reflejan tres momentos de la realidad americana posterior a la Segunda Guerra Mundial, las décadas de los sesenta, los cincuenta y los noventa, respectivamente.

En Pastoral americana, Zuckerman cuenta la historia de Swede Levov, encarnación del sueño americano: atleta legendario en sus años de estudiante, casado con una antigua Miss Nueva Jersey y heredero de la fábrica de su padre. Hasta que un día de 1968, la América idílica por la que luchó se le hunde.

Tras la publicación en esta misma colección de la Trilogía americana protagonizada por el solitario Nathan Zuckerman, alter ego del escritor o «alter mente» como él mismo lo llama, reunimos en este volumen la otra trilogía de Philip Roth con el mismo protagonista: Zuckerman encadenado. En este caso se trata de las tres primeras novelas con Zuckerman de protagonista: La visita al maestro, escrita en 1979, Zuckerman desencadenado, de 1981, y La lección de anatomía, de 1983. Completa el volumen, a modo de epílogo, La orgía de Praga, una de las obras más exquisitas de su autor.

En La visita al maestro, dedicada por Roth a su amigo Milan Kundera, el joven Zuckerman visita a su mentor y se enamora de una mujer que cree identificar con Ana Frank, a la vez que reflexiona sobre temas centrales en la obra de Roth como la identidad, la responsabilidad del escritor y la condición de judío en Estados Unidos.

Todo se acabó para Simon Axler, el protagonista del sorprendente nuevo libro de Philip Roth. Uno de los principales actores de teatro de su generación, ahora en sus sesenta años, ha perdido su magia, su talento y su seguridad. Su Falstaff y Peer Gynt y Vanya, todos sus grandes papeles, “se funden en el aire, en el aire”. Cuando sube al escenario, se siente como un lunático y parece un idiota. Su confianza en sus poderes se ha agotado; imagina a la gente riéndose de él; él ya no puede pretender ser alguien más. “Algo fundamental se ha desvanecido”. Su esposa se ha ido, su audiencia lo ha dejado, su agente no puede persuadirlo para que vuelva.

En este relato estremecedor de inexplicable y aterradora autodestrucción, estalla una trama contraria a un deseo erótico inusual, un consuelo para una vida abandonada tan arriesgada y aberrante que no apunta hacia la comodidad y la satisfacción, sino hacia un final aún más oscuro e impactante.